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jueves, 8 de mayo de 2014

Ocean Cloud.

Hacía mucho que no escuchaba esta canción de Marillion, de su álbum “Marbles” (2004), y el otro día, cuando empezó a sonar en el coche, pensé que tenía que dedicarle una entrada en mi blog. ¿Por qué? Bueno, por varias razones. Una de las más importantes es porque parte de mi alma es un alma de marino, de alguien que sabe muy bien lo que es cruzar el Océano Atlántico varias veces, en condiciones no tan seguras como las de hoy en día... Otra de las razones es porque esa canción me impresionó muchísimo cuando la escuché por primera vez. El cantante, Steve Hogarth, nos deleitaba con un registro al que no nos tenía acostumbrados, y oírle gritar con tal fuerza en la parte de la tormenta “Watch me. Watch me. God above!” me ponía la carne de gallina. Por otra parte... ha habido épocas en mi vida en la que me he sentido muy identificada con los sentimientos que transmite en la canción.

“Ocean Cloud” está inspirada en la historia real de otro hombre que despierta en mí una gran admiración: Don Allum. Fue el primer marino que consiguió cruzar el Atlántico de un lado a otro en solitario, sin navegación por satélite, sin ningún sistema de comunicación, ni siquiera bote salvavidas. En uno de sus viajes tuvo que pasar los últimos quince días sin aprovisionamiento de agua, lo que le produjo alteraciones renales fatales, y esto finalmente le llevó a perder la vida a causa de un fallo cardíaco. En sus últimos días, ya sospechando que le quedaba poco para morir, se negó a recibir tratamiento, porque consideraba que había hecho todo lo que quería hacer. Murió poco después con 44 años.

No sé hasta qué punto la interpretación de Hogarth en sus letras refleja los verdaderos pensamientos de este magnífico y valiente hombre que se embarcó en tamaña aventura. Pero a mí me inspira en gran parte lo que le inspiró a Hogarth: un irresistible deseo de separarte del mundo, de estar solo, de no querer saber nada de la humanidad y dedicarte a medirte única y exclusivamente con una naturaleza cuya fuerza sabes que es invencible y que va a poder contigo tarde o temprano. En definitiva, veo cierto instinto suicida en esos viajes en solitario, una cierta forma romántica de poner fin a tu vida, luchando hasta el final, pero sabiendo que tienes la batalla perdida. También veo mucha valentía (que algunos llamarían llana estupidez) por tener muy claro lo que quieres hacer y hacerlo sin importarte lo más mínimo lo que los demás piensen. Una actitud algo egoísta, quizá, pero que para mí solo es reflejo de la libertad de elección que todos deberíamos tener en la vida.

Muchas veces he llegado a sentir ese hastío que para mí representan las palabras “I’ve seen too much of life”, y la resignación a tener que seguir viviendo en un mundo que no entiendes y del que no puedes escapar. Un mundo en el que nadie escucha y al que no le importa cómo te sientes... y la profunda necesidad de liberar esas emociones te lleva a querer extenuar tu cuerpo y a sentir cómo sangran esas heridas que llevas en el alma y que nadie puede ver...

“I don’t wanna remember... when I was alive”. Está diciendo que ya está muerto. Y sin embargo, pienso que ese hombre, luchando en medio de esa tormenta, en una insignificante embarcación a merced del majestuoso y poderoso mar, está más vivo que muchos de los que caminan por los pasillos del metro día tras otro como zombificados por una sociedad que les hace creer que llevan una vida plena.

Sencillamente impresionante.



OCEAN CLOUD

He's seen too much of life
And there's no going back
The loneliness calls him
And the edge which must be sharpened
He's losing it. And he knows.
But there's a fighter in his mind and his body's tough
The years have been unkind but kind enough

The smell of the earth
It's his favourite smell
But he's somehow compelled to the stinging salt hell
To the place where he hurts and he's scared
And there's no one to tell
And no one who doesn't listen

"You can take all the boys and the girls in the world
And I'll trade them this morning for my sweet Ocean Cloud
I've seen too much of life
So the sea is my wife and a sweet Ocean Cloud is a mistress I'm allowed
for now."

"You can take all the boys and the girls in the world
I wouldn't trade them this morning for my sweet Ocean Cloud
I've seen too much of life
So the sea is my wife and a sweet ocean cloud is a mistress I'm allowed
for now."

"Only me and the sea
We will do as we please."

He remembers the day he was marched to the front
By the physical knuckle head teacher of games
“Look lads” he declared, "This boy's a cream puff
No guts and no muscles
No spine and no stuffing"
The whole schoolroom sniggered
And silently thanked God it wasn't them..

But time is revenge. All the bullies grow weak
And must live with faithless women who despise them
I'll be in Barbados in a couple of weeks
With a rum on the table and yarns by the yard
A story to tell and a story to save
...unless she changes her mind
I'll trade them this morning for my sweet Ocean Cloud
I've seen to much of life so the sea is my wife
And the sweet ocean clouds will look down on my boat tonight

The wind changed
I felt it run beneath my ear
Like silk drawn across my neck
A dream of your legs
Defying gravity in love

The medium wave
Brought signals here from far away
Your tender voice riding on the sea spray
Something in the air
For those who know the signs
Something in the air
A storm...

When I was alive
When I was alive
Don't wanna remember
When I was alive

Watch me watch me
Paint this picture
Stretchin Hurtin Cursin
Watch me
Takin it Takin it Takin it Takin it....
Watch me. Watch me. God above..

Between two planets
In between the points of light
Between two distant shorelines
Here am I

Between two planets
In the black daylight of space
Between two heavenly bodies
The invisible man.
Ripping out the radio
I want to be alone

"You can take all the boys and the girls in the world
I wouldn't trade them this morning for my sweet Ocean Cloud
I've seen too much of life
So the sea is my wife and a sweet Ocean Cloud is a mistress I'm allowed
I've seen too much of life
So the sea is my wife
And the sweet ocean clouds will look down on my bones tonight. 



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miércoles, 4 de diciembre de 2013

El mundo no va a cambiar (One fine day).

Es curioso cómo con los años descubres significados en las canciones que antes te habían pasado desapercibidos. Piensas que es por el idioma… algún giro lingüístico o expresión que no llegas a captar del todo, hasta que un día se te enciende la luz y dices: “Aaahh, así que se trataba de esto…”

Me acaba de pasar con esta canción de Marillion: “One fine day”. Dice más o menos que no esperes a que un buen día las cosas cambien. No lo van a hacer. Va sobre la esperanza, esa esperanza que todos tenemos y que no queremos perder, la que hace que te levantes día tras día pensando que por fin va a ser diferente… y cómo llega un momento en que ya no te quedan fuerzas para luchar, en que te conformas con dejarte llevar por la corriente, con ser uno más en la multitud enloquecida, contento de vivir y morir, sin más… Te das cuenta de que por mucho que lo intentes, nada cambia. O, como mucho, cambia para peor.

Quisiera creer que tengo un mal día y que estoy pesimista. Toda mi vida he sido pesimista. Algunos dicen: “Yo no soy pesimista, soy realista”. A mí nunca me ha gustado esa frase. Siempre he preferido creer que tengo al menos dos opciones para elegir, que puedo tener un día negro, pero al día siguiente un día brillante, que igual que puedo ser pesimista, también puedo ser optimista y ver el mundo de otra manera. Al fin y al cabo, dicen que los pensamientos positivos son buenos y que con ellos haremos un mundo mejor… aunque por muchos pensamientos positivos que tenga, yo sigo sin ver ningún cambio. Tengo comprobado que cuando intento ser optimista acabo estrellándome contra el suelo y solo gano algunas fracturas. Los tornillos no se me aflojan porque ya venían un poco flojos de fábrica. Aún así, siempre acabo mal siendo optimista. Cuando soy pesimista, tampoco gano nada… puede que como mucho alguna decepción, porque siempre me queda un reducto optimista en mi mente que espera que alguien le dé alguna sorpresa en algún momento… pero esa sorpresa raramente llega. Así que, no gano nada, pero al menos tampoco acabo descalabrada en el suelo. Al volar bajo, la hostia que te acabas dando es más suave. O menos fuerte, según se mire.

Reflexionando estos días atrás y comentando con otras personas si la vida es un juego y el mundo nuestro escenario, alguien citó unas palabras de Joseph Campbell:

“Participa alegremente en las penas del mundo.
No podemos curar al mundo de sus penas,
pero podemos elegir vivir con alegría.
Cuando hablamos sobre solucionar los problemas del mundo,
estamos llamando a la puerta equivocada.
El mundo es perfecto. Es un desastre. Siempre ha sido un desastre.
No vamos a cambiarlo.
Nuestro trabajo es enderezar nuestras propias vidas.”

“Por lo que realmente estamos viviendo es por la experiencia de la vida,
tanto el dolor como el placer.”

“El negativismo hacia el dolor y la ferocidad de la vida es el negativismo hacia la vida. No estamos allí hasta que podemos decir sí a todo ello.”

"Estar vivo es el significado."
"El privilegio de una vida es ser quien eres."


"Participate joyfully in the sorrows of the world.
We cannot cure the world of sorrows,
but we can choose to live in joy.
When we talk about settling the world's problems,
we're barking up the wrong tree.
The world is perfect. It's a mess. It has always been a mess.
We are not going to change it.
Our job is to straighten out our own lives."

"What we are really living for is the experience of life,
both the pain and the pleasure."

"Negativism to the pain and the ferocity of life is negativism to life. We are not there until we can say 'Yea' to it all."

"Being alive is the meaning."
"The privilege of a lifetime is being who you are."

Creo que estoy empezando a comprenderlo. El mundo no va a cambiar, por mucho que queramos cambiarlo y por muy optimistas que nos levantemos cada mañana. Somos nosotros los que cambiamos. Quizá hemos venido para eso, para que el mundo nos cambie, y no al contrario. Es como eso que dicen: tú vienes con unos planes, pero la vida tiene otros planes para ti. Estoy empezando a aceptar que el mundo es solo nuestro escenario, y la vida un inmenso teatro. En él representamos nuestro papel, sea cual sea. A veces nos toca hacer de buenos, y otras veces hacer de malos. A veces somos protagonistas, y otras veces secundarios. A veces ni siquiera somos secundarios, solo somos extras que venimos para figurar o hacer bulto. ¿Por qué? Pues porque somos actores y queremos salir en la película, da igual lo que nos toque. El caso es participar, el caso es estar vivos. Siempre es divertido disfrazarte. Al final, nos aplauden o nos tiran tomates. Y luego volvemos a casa y pensamos qué traje escogeremos para la próxima función.

Hay muchos que piensan que si no podemos cambiar las cosas y todo viene ya en el guión, no queda nada que hacer. Y no puedo negarlo… Tal vez aceptar que el mundo no tiene arreglo y que no va a cambiar sea una actitud derrotista. Tal vez me he resignado y he decidido dejar de luchar, pueden decir algunos… Otros piensan que si la vida es un juego y todo está ya decidido, no tiene sentido vivir. Pero yo no lo veo así. Que la vida sea un juego no te quita la responsabilidad de jugarlo según las reglas, o según tus propias reglas, hasta el final, hasta que ya no te queden más balas… No es divertido dejar la partida a medias, sobre todo cuando tu contrincante quiere seguir jugando. Ni siquiera es de caballeros, sería como hacer trampa. Otros gustan de quitarle valor a la palabra “juego” y piensan que venimos al mundo a jugar a la Oca. Pero no es la Oca. Es más parecido a Jumanji. Tan real que a veces da miedo y llegas a pensar que no es un juego.

En todo caso, no importa. Porque sea un juego o no, seamos conscientes o no, el mundo va a seguir donde está por unos miles de años, y muchos de nosotros vamos a seguir viniendo para comprobar si cambia, si no cambia, o si cambia tan lento que lo que ocurre es que necesitamos varias vidas para notar esos cambios. Yo sospecho que es esto último. Pero hablo desde mi reducto optimista. Es el mismo que en tiempos como éste, me recuerda que si ya no creo en nada, al menos debo creer en Aragorn:


"There is always hope"
(Siempre hay esperanza)


ONE FINE DAY

When we were young you used to say
things would be different
one fine day

The walls would crumble
Nations sing as one
We live in hope, 'cause so far
it hasn't come

Listening to the pouring rain
waiting for the world to change
beginning to wonder if we'll wait in vain
for one fine day

Oh, how years change the things for which we strive
A better world... or just a quiet life
What seemed so simple
is still so far away
Don't hold your breath waiting
for one fine day

Listening to the pouring rain
waiting for the world to change
beginning to wonder if we'll wait in vain
for one fine day

Life is strange
it can seem you're high and dry
Turn around
there's nothing in this world you recognise
Did we fall asleep, babe?
    Dreaming that dream, babe?   

lunes, 11 de noviembre de 2013

El Ángel de la Muerte (6): Burning down.

Una gota de sudor resbaló por su frente. Acuclillado en el suelo, en el rincón más apartado de la puerta, agudizó el oído. Por fin llegaba el amanecer. Una tímida claridad grisácea comenzaba a colarse por las ranuras que dejaba la madera con la que estaba construido el granero. Olía a heno, y el polvo flotaba en el ambiente. Nada había roto el silencio aún, más que los crujidos, el canto de un gallo, y algún que otro zumbido de insecto sin identificar. Si había logrado pegar ojo, no era capaz de recordarlo. La necesidad de permanecer alerta le había hecho olvidar hasta el rugido en su estómago: el hambre y la sed se habían hecho secundarios cuando lo que estaba en juego era su vida.

¿Qué iba a hacer ahora? ¿A dónde dirigirse? Ya se había deshecho de la mayor parte de sus ropas ensangrentadas, solo le quedaba la camisa, pero no tenía nada con que sustituirla. El agua había eliminado los restos de su rostro y cabello, pero aún quedaban costras adheridas en la piel de su manos y por mucho que frotaba no desaparecía el tinte rojizo. El ladrido de los perros le había obligado a correr de nuevo y no había podido dar por finalizada la tarea en el riachuelo. Confiaba que a los vecinos les había pasado desapercibido el deambular de un extraño ya pasado el ocaso. Tenía comprobado que el comportamiento habitual en estos casos era bajar la cabeza y apretar el paso, no fuera que solo por mirarle a los ojos, el Diablo les robara el alma.

Estaba agotado… pero los latidos de su corazón no se habían hecho más lentos ni más débiles. Contaba los segundos que le acercaban a la huida, moverse siempre traía más esperanza que quedarse quieto. Calculaba que en un par de días podía estar cerca de la frontera… cerca de la libertad.

Entonces la oyó. Una voz, clara y contundente, como una orden. Golpes de madera contra madera en la entrada, hacia donde se dirigió de un salto preguntándose qué ocurría. De pronto, martillazos repetidos que le retumbaban en los tímpanos… y más voces, muchas voces de hombres y mujeres, algunas al otro lado de la pared, otras más lejanas, pero entre ellas se distinguían con claridad las palabras “asesino” y “monstruo”. La sangre se le heló en las venas.

Corrió a la parte trasera, cerca del montón de paja donde había pasado la noche. Ahí el ventanuco no estaba muy alto y podría alcanzarlo con una escalera... tenía que haber alguna en algún lugar. Ahora ésa era la única salida… no estaba seguro de que su corpulencia le permitiera pasar por ella, pero tenía que intentarlo. Antes de llegar escuchó el sonido del cristal rompiéndose en mil pedazos, y cuando consiguió llegar vio la tea encendida caer desde lo alto y prender en la misma paja que se iba a convertir en su lecho de muerte. Se detuvo en seco y sintió cómo el sudor frío bañaba todo su cuerpo. Una escalera, ¿dónde había una escalera? Pero las llamas ya eran altas y no podría atravesarlas sin quemarse... No había agua. Ni tan siquiera una manta con la que sofocar el fuego. Las herramientas esparcidas por el granero no le servían de nada, no podría echar la puerta abajo con ellas... y aun si eso fuera posible, caería en manos de la turba enloquecida que le matarían en el acto. No llegaba al ventanuco... tuvo que esquivar otra tea que casi le deja sin cara. Derrotado, las lágrimas acudieron a sus ojos y allí permanecieron, al mismo tiempo que toda su vida se volvía borrosa y la impotencia acababa con sus últimas esperanzas. Cayó de rodillas y decidió que no iba a luchar más.

Atrapado. Había quedado atrapado por su propia estupidez. El fuego no tardó en extenderse por todo el almacén, no faltaron las teas que lo alimentaron ni el combustible para arder. Imposible escapar… mucho menos cuando ya había perdido la voluntad de vivir. Los dedos del asfixiante humo pronto comenzaron a cerrarse alrededor de su garganta, al tiempo que las lenguas rojas empezaban a lamer y chamuscar su piel… No le importaba… no demasiado. Su tediosa e insignificante vida llegaba a su fin. Nadie a quien recordar en sus últimos momentos, nadie que le recordaría a él una vez muerto. Una historia que ni siquiera merecía ser contada.

Todo se volvió negro.


Las toses le sorprendieron. Las toses… y sobre todo, la ausencia de dolor. Aún quedaba un poco de fuego en el centro del granero, y la muchedumbre estaba impaciente por que destruyeran la estructura de una vez (o lo que quedaba de ella), pero el calor les impedía acercarse y de todos modos las autoridades locales ya habían llegado también, apartando a la gente y tratando de tranquilizarla. ¿Pero qué había ocurrido? Si él estaba fuera… ¿a quién seguían buscando ahí dentro?
Una sombra surgió del humo, haciendo un movimiento con la mano para apartarlo. Se acercó a él con ojos brillantes y una sonrisa de fascinación en sus labios.
―¡Impresionante...! Siempre he querido ver un fuego desde dentro… mira tú por dónde hoy se me ha cumplido un sueño.
El asesino… o más bien, supuesto asesino… bueno, para ser totalmente exactos, el ex-supuesto asesino, giró su cabeza hacia la izquierda intentando localizar a la persona con la que hablaba este extraño sujeto que no conocía de nada. Llevaba unos pantalones de color gris oscuro y una camiseta negra con un dibujo bordado en el bolsillo superior izquierdo con lo que parecía un ángel oscuro con alas negras. Los colores del dibujo eran brillantes y parecían cambiar según les diera la luz del sol, como un holograma. No… era mejor que un holograma. 
―¿Qué? ¿Se estaba calentito ahí dentro?
¿Le estaba mirando a él? ¿Y se estaba burlando?
El puño que le lanzó le atravesó y perdió el equilibrio. Estuvo a punto de caer. Un momento, ¿qué había sido eso?
―¡Ja ja ja ja! Ya lo que me faltaba, ahora voy a tener que cobrar un plus por peligrosidad… ―rió Tot―. Veamos, deja que te cuente… A partir de ahora ya no puedes usar la violencia. Ya puedes ir aprendiendo otras formas de hacer las cosas.
El hombre le miró confuso. Y de pronto la luz se hizo en su mente.
―Un momento… ¿estoy muerto?
―¡Ja ja ja ja! ―aquél día Tot se había despertado risueño―. No está mal… no ha hecho falta que te lo diga yo. ¿Quieres ver tu cadáver?
Pareció pensárselo un segundo. Miró al granero y a toda la gente queriendo comprobar que había muerto de verdad y le dio pereza. Y pareció recordar enseguida… extraño, teniendo en cuenta los últimos casos que había tenido que llevar.
―No. Ya lo he visto antes. En numerosas ocasiones. También quemado.
―¿Alguien de quien quieras despedirte? ¿Un último deseo antes de comenzar la ascensión?
Negó con la cabeza.
―Creo que estarán contentos de perderme de vista.
Tot asintió en silencio, con mirada grave y ahora más seria. Sabía lo que era eso.
―Bien. Entonces, en marcha.

(continuará...)


BURNING DOWN

So this house is now on fire 
Let me warm myself 
The flames no longer burn me 
There's no danger to my health 
I can see the falling cinders,
making ghosts upon the ground 

This place is the story of my life, 
and I see it, I see it burning down!

Not much time left now, 
before my final bow 
I'll let the fires rage, 
so I can clear the stage 
I need to purify if I am going to rise 
Into a different place - into a different state

This place is the story of my life, 
and I see it, I see it burning down!

Not much time left now 
before my final bow 
So I must clear my head on any doubt or dread 
I need to sanitise if I am going to rise 
Into a different place - into a different state

All signs are gone now of my previous existence 
All signs are gone now of my relevance significance of worth

When this fire is truly over, 
there is nothing to be found 
This place is the story of my life,
 and I see it, I see it burning down!

All signs are gone now of my previous existence 
All signs are gone now of my relevance significance of worth 
All signs are gone now of my tedious existence 
All signs are gone now of my innocence my childhood or my birth 
All signs are gone now of my previous existence 
All signs are gone now of my presence here or consequence on earth

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Bedlam Fayre.

Últimamente me siento como si estuviera atrapada en esta canción de Arena: "Bedlam Fayre". Esta canción pertenece a un álbum llamado "Pepper's Ghost", cuyas letras giran a un tema que por desgracia está muy presente en mi vida: la locura. No por la locura propia, que supongo algo se me ha contagiado, sino por la locura de los que me rodean.

Aparte de estar dedicado a la locura en todas sus formas, este álbum está ambientado en la época victoriana y la atmósfera que estos maestros consiguieron impregnar en él me atrae, me fascina, y me estremece al mismo tiempo. En algún sitio leí que el nombre de esa canción está basado en un lugar que existió de verdad y que hoy se llama The Imperial War Museum, y está en Londres. Era un hospital psiquiátrico conocido popularmente como "Bedlam" (manicomio). Pero es escuchando la música y leyendo las letras cuando la canción de pronto cobra vida y me es muy fácil imaginarme en la típica calle londinense sucia, oscura y maloliente, rodeada de todo tipo de personajes con vestidos de la época: algunos andrajosos, otros elegantes y con sombrero de copa, prostitutas con la cara pintarrajeada, sinvergüenzas, charlatanes, rateros y todo tipo de vividores tratando de engañarte. Esta gente invade todos los rincones de la ciudad, y no puedo dar un paso sin tener que cambiarme de acera, esquivarlos o zafarme de sus manos agarrándose a las mangas de mi abrigo. Me hacen tropezar, me hacen caminar más rápido para huir de ellos, y si me descuido quizá me atrapen y me arrastren con ellos a los lugares más oscuros de la realidad, de los que jamás podré volver a salir, donde me acompañarán por siempre los seres más viles y abyectos de la creación, y yo misma me convertiré en uno de ellos.

Bethlehem Mental Hospital in London in 1896.

No escuchan, no les importa nada de lo que yo diga, jamás me ayudarán a traer algo de cordura a un mundo decadente destinado a la muerte y a la desaparición, al olvido más absoluto y merecido por la raza humana. No importa, déjalos reírse, mofarse y mirarte de soslayo según pasas. No hay nada que puedas hacer para cambiarlos.

No lo ocultaré. A veces es difícil deshacerme del desprecio que siento por mis congéneres. Se requiere un gran ejercicio de humildad y compasión para mezclarme con ellos y tratar de traer algo de luz a la oscuridad en la que parecen regocijarse. No en vano en el pasado me asesinaron, me prejuzgaron, me condenaron, me colgaron, me humillaron, me hirieron física y psíquicamente, me obligaron a arrastrarme. Pero no puedo negar que en algún momento yo pude hacer lo mismo con ellos. No en vano la materia con la que estamos hechos es la misma y la locura mora permanentemente en algún recoveco de nuestro cerebro. Es como el desván de una mansión victoriana. Puede estar lleno de telarañas, pero nunca sabes cuándo alguien va a abrir la trampilla y van a salir los fantasmas.

Bethlehem Royal Hospital, London, 1860. Photograph: Science & Society Picture Library/Getty Images

Ellos piensan que estoy loca. Yo pienso que los locos son ellos. Quizá el tiempo lo dirá. Hasta entonces, me andaré con ojo, porque cualquier día a mí también me encierran.


BEDLAM FAYRE

Crawling through the poison pool
Hiding eyes with bleeding hands
Every step another fool
Kings and Queens of sand

Over there an angry god
Violent brow and negligence
Making waves that can't be stopped
Unafraid of consequence

Chosen faith's a lottery
Heaven sent down forgeries
Miracles and travesties
Irreligion sows that seed

Staring through the Judas Hole
See what I can see?
Every covenant of souls
Drum roll payments paid to me...

Bethlehem to Bedlam Fayre - No one helps, no one cares!
Let the people mock and stare - See them run around, around, around

This place - So far gone
Darker than hell - A stagnant field of dreams
That face - Speaks to me
So much to say - But nothing’s what it seems

You're only human - Just mortal to me
You're only human – Just an earthbound disease!

Those eyes – Madness reigns
Acid tears – A constant stream of pain
That life – wasted here
Nothing left – No mourners, no name

You're only human - Just mortal to me
You're only human – Just an earthbound disease!

Bethlehem to Bedlam Fayre - No one helps, no one cares!
Let the people mock and stare - See them run around, around, around
Bethlehem to Bedlam Fayre - No one helps, no one cares!
Let the people mock and stare - See them run around, around, around
Bethlehem to Bedlam Fayre - No one helps, no one cares!
Let the people mock and stare - See them run around, around, around     


domingo, 21 de abril de 2013

Wrapped around your finger.

Police no es una de mis bandas preferidas. Sin embargo, tienen canciones que me siguen fascinando, no importa los años que pasen. "Wrapped around your finger" es una de esas canciones. Solo hace poco he descubierto quiénes son Scylla and Charybdis. Dejaré que el lector de este blog lo descubra por sí mismo, si es que aún no lo sabe... Y más allá de la absoluta genialidad que se puede entrever en las letras, lo que importa aquí es lo que me inspira personalmente.

Un maestro y un aprendiz. Y cómo, después de años de sumisión, estudio, respeto y obediencia, el aprendiz acaba superando al maestro, hasta el punto de que con sus poderes puede convertirlo en estatua de alabastro. Hay dos pasiones humanas que resuenan dentro de mí: una es la rebeldía innata de la que difícilmente me puedo librar, que me acompaña siempre y que a veces me complica un poco la vida. En ocasiones he tenido que encadenarla y mantenerla inmóvil, reprimida, un prisionero enterrado vivo en espera del momento adecuado para salir a la luz en todo su esplendor. Juventud y rebeldía no siempre son un buena combinación, pero mantener un espíritu rebelde y utilizar este atributo como arma es algo infrecuente y que requiere cierte sabiduría y cierta templanza.



La otra pasión es la perversidad inherente a la condición humana y que tan bien refleja Sting (en mi humilde opinión) en la letra, de cómo la aparente búsqueda de conocimiento que a priori es algo bueno, puede ser en realidad un camino con un final oscuro, en función de para qué utilicemos ese conocimiento. La tentación siempre está ahí... y de algún modo la lucha silenciosa contra el maestro al que engañamos haciéndole creer en nuestra inocencia, se convierte en una lucha con nosotros mismos. La voz de la consciencia que nos trata de susurrar lo que debemos hacer... frente a nuestra naturaleza humana que muchas veces nos arrastra a cometer el peor de los crímenes.

Por supuesto, se admiten otras interpretaciones.



 
WRAPPED AROUND YOUR FINGER

You consider me the young apprentice
Caught between the Scylla and Charybdis
Hypnotized by you if I should linger
Staring at the ring around your finger

I have only come here seeking knowledge
Things they would not teach me of in college
I can see the destiny you sold
Turned into a shining band of gold

I'll be wrapped around your finger
I'll be wrapped around your finger

Mephistopheles is not your name
I know what you're up to just the same
I will listen hard to your 'tuition
You will see it come to its fruition

I'll be wrapped around your finger
I'll be wrapped around your finger

Devil and the deep blue sea behind me
Vanish in the air you'll never find me
I will turn your flesh to alabaster
When you will find your servant is your master

Ohhh, you'll be wrapped around my finger
You'll be wrapped around my finger
You'll be wrapped around my finger 


sábado, 2 de marzo de 2013

Crusader.

La música es una de mis pasiones. También es una de mis principales fuentes de inspiración, me ayuda a visualizar y a ir hilvanando poco a poco lo que con el tiempo puede convertirse en una gran historia.

No me gusta cualquier música, pero no voy a entrar en detalle sobre cuáles son mis estilos preferidos, prefiero no ponerle nombre ni categorizar algo que no debe ser analizado, sino sentido. En este blog voy a centrarme en aquellas canciones que han sido importantes para mi faceta de escritora, aquellas que despiertan fuertes emociones en mí y que me transportan a lugares lejanos en el espacio o en el tiempo. Me gustan las canciones que hablan por sí solas, y para ello no hay nada (en mi humilde opinión) como ciertas guitarras eléctricas pulsadas con maestría. Pero también es indispensable el acompañamiento por unas letras con profundo significado. Para mí el verdadero artista es el músico y compositor, no el cantante, aunque en el mundo en que vivimos parezca que los roles se han intercambiado y los verdaderos artistas siguen siendo ignorados en favor de una apariencia física y una voz, en muchos casos, muy sobrevalorada.

Y como últimamente, no sé por qué, me vienen a la mente extrañas imágenes de guerreros medievales, siempre vagando por un mundo inmerso en la destrucción y la guerra, siempre pisando por el borde del precipicio, más cerca de la muerte que de la vida, qué mejor que inaugurar esta sección del blog con una canción de Chris de Burgh llamada "Crusader".


CRUSADER

"What do I do next?" said the bishop to the priest,
"I have spent my whole life waiting, preparing for the feast,
And now you say Jerusalem has fallen and is lost,
The king of heathen Saracen has seized the holy cross;"

Then the priest said "Oh my bishop, we must put them to the sword,
For God in all His mercy will find a just reward,
For the noblemen and sinners, and knights of ready hand,
Who will be the Lord's Crusader, send word through all the land,

Jerusalem is lost,
Jerusalem is lost,
Jerusalem is lost;"

"Tell me what to do", said the king upon his throne,
"but speak to me in whispers for we are not alone,
They tell me that Jerusalem has fallen to the hand,
Of some bedevilled eastern Heathen who has seized the Holy Land;"

Then the chamberlain said "Lord, we must call upon our foes
In Spain and France and Germany to end our bitter wars,
All Christian men must be as one and gather for the fight,
You will be their leader, begin the battle cry,

Jerusalem is lost,
Jerusalem is lost,
Jerusalem is lost"...

Ooh, high on a hill, in the town of Jerusalem,
There stood Saladin, the king of the Saracens,
Whoring and drinking and snoring and sinking, around him his army lay,
Secure in the knowledge that he had won the day;

A messenger came, blood on his feet and a wound in his chest,
"The Christians are coming!" he said, "I have seen their cross in the west,"
In a rage Saladin struck him down with his knife,
And he said "I know that this man lies,
They quarrel too much, the Christians could never unite!

I am invincible, I am the king,
I am invincible, and I will win..."

Closer they came, the army of Richard the Lionheart,
Marching by day and night, with soldiers from every part,
And when the Crusaders came over the mountain and they saw Jerusalem,
They fell to their knees and prayed for her release;

They started the battle at dawn, taking the city by storm,
With horsemen and bowmen and engines of war,
They broke through the city walls,
The Heathens were flying and screaming and dying,
And the Christian swords were strong,
And Saladin ran when he heard their victory song;

"We are invincible, God is the king,
We are invincible, and we will win!"

"What do I do now?" said the wise man to the fool,
"I have spent my whole life searching, to find the Golden Rule,
Though centuries have disappeared, the memory still remains,
Of those enemies together, could it be that way again?"

Then the fool said "Oh you wise men, you really make me laugh,
With your talk of vast persuasion and searching through the past,
There is only greed and evil in the men who fight today,
The song of the Crusader has long since gone away,

Jerusalem is lost,
Jerusalem is lost,
Jerusalem is lost...
Jerusalem."

 Ahora solo me queda esperar a que me venga la inspiración.
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