Es curioso
cómo con los años descubres significados en las canciones que antes te habían
pasado desapercibidos. Piensas que es por el idioma… algún giro lingüístico o
expresión que no llegas a captar del todo, hasta que un día se te enciende la
luz y dices: “Aaahh, así que se trataba de esto…”
Me acaba de
pasar con esta canción de Marillion: “One fine day”. Dice más o menos que no
esperes a que un buen día las cosas cambien. No lo van a hacer. Va sobre la
esperanza, esa esperanza que todos tenemos y que no queremos perder, la que
hace que te levantes día tras día pensando que por fin va a ser diferente… y
cómo llega un momento en que ya no te quedan fuerzas para luchar, en que te
conformas con dejarte llevar por la corriente, con ser uno más en la multitud
enloquecida, contento de vivir y morir, sin más… Te das cuenta de que por mucho
que lo intentes, nada cambia. O, como mucho, cambia para peor.
Quisiera
creer que tengo un mal día y que estoy pesimista. Toda mi vida he sido
pesimista. Algunos dicen: “Yo no soy pesimista, soy realista”. A mí nunca me ha
gustado esa frase. Siempre he preferido creer que tengo al menos dos opciones
para elegir, que puedo tener un día negro, pero al día siguiente un día
brillante, que igual que puedo ser pesimista, también puedo ser optimista y ver
el mundo de otra manera. Al fin y al cabo, dicen que los pensamientos positivos
son buenos y que con ellos haremos un mundo mejor… aunque por muchos
pensamientos positivos que tenga, yo sigo sin ver ningún cambio. Tengo
comprobado que cuando intento ser optimista acabo estrellándome contra el suelo
y solo gano algunas fracturas. Los tornillos no se me aflojan porque ya venían
un poco flojos de fábrica. Aún así, siempre acabo mal siendo optimista. Cuando
soy pesimista, tampoco gano nada… puede que como mucho alguna decepción, porque
siempre me queda un reducto optimista en mi mente que espera que alguien le dé
alguna sorpresa en algún momento… pero esa sorpresa raramente llega. Así que,
no gano nada, pero al menos tampoco acabo descalabrada en el suelo. Al volar
bajo, la hostia que te acabas dando es más suave. O menos fuerte, según se
mire.
Reflexionando
estos días atrás y comentando con otras personas si la vida es un juego y el
mundo nuestro escenario, alguien citó unas palabras de Joseph Campbell:
“Participa alegremente en las penas del mundo.
No podemos curar al mundo de sus penas,
pero podemos elegir vivir con alegría.
Cuando hablamos sobre solucionar los problemas del mundo,
estamos llamando a la puerta equivocada.
El mundo es perfecto. Es un desastre. Siempre ha sido un
desastre.
No vamos a cambiarlo.
Nuestro trabajo es enderezar nuestras propias vidas.”
“Por lo que realmente estamos viviendo es por la experiencia
de la vida,
tanto el dolor como el placer.”
“El negativismo hacia el dolor y la ferocidad de la vida es
el negativismo hacia la vida. No estamos allí hasta que podemos decir sí a todo
ello.”
"Estar vivo es el significado."
"El privilegio de una vida es ser quien eres."
"Participate
joyfully in the sorrows of the world.
We cannot
cure the world of sorrows,
but we can
choose to live in joy.
When we
talk about settling the world's problems,
we're
barking up the wrong tree.
The world
is perfect. It's a mess. It has always been a mess.
We are not
going to change it.
Our job is
to straighten out our own lives."
"What
we are really living for is the experience of life,
both the
pain and the pleasure."
"Negativism
to the pain and the ferocity of life is negativism to life. We are not there
until we can say 'Yea' to it all."
"Being
alive is the meaning."
"The
privilege of a lifetime is being who you are."
Creo que
estoy empezando a comprenderlo. El mundo no va a cambiar, por mucho que
queramos cambiarlo y por muy optimistas que nos levantemos cada mañana. Somos
nosotros los que cambiamos. Quizá hemos venido para eso, para que el mundo nos
cambie, y no al contrario. Es como eso que dicen: tú vienes con unos planes,
pero la vida tiene otros planes para ti. Estoy empezando a aceptar que el mundo
es solo nuestro escenario, y la vida un inmenso teatro. En él representamos
nuestro papel, sea cual sea. A veces nos toca hacer de buenos, y otras veces
hacer de malos. A veces somos protagonistas, y otras veces secundarios. A veces
ni siquiera somos secundarios, solo somos extras que venimos para figurar o
hacer bulto. ¿Por qué? Pues porque somos actores y queremos salir en la
película, da igual lo que nos toque. El caso es participar, el caso es estar vivos. Siempre es
divertido disfrazarte. Al final, nos aplauden o nos tiran tomates. Y luego
volvemos a casa y pensamos qué traje escogeremos para la próxima función.
Hay muchos
que piensan que si no podemos cambiar las cosas y todo viene ya en el guión, no
queda nada que hacer. Y no puedo negarlo… Tal vez aceptar que el mundo no tiene
arreglo y que no va a cambiar sea una actitud derrotista. Tal vez me he
resignado y he decidido dejar de luchar, pueden decir algunos… Otros piensan
que si la vida es un juego y todo está ya decidido, no tiene sentido vivir.
Pero yo no lo veo así. Que la vida sea un juego no te quita la responsabilidad
de jugarlo según las reglas, o según tus propias reglas, hasta el final, hasta
que ya no te queden más balas… No es divertido dejar la partida a medias, sobre
todo cuando tu contrincante quiere seguir jugando. Ni siquiera es de
caballeros, sería como hacer trampa. Otros gustan de quitarle valor a la
palabra “juego” y piensan que venimos al mundo a jugar a la Oca. Pero no es la
Oca. Es más parecido a Jumanji. Tan real que a veces da miedo y llegas a pensar
que no es un juego.
En todo
caso, no importa. Porque sea un juego o no, seamos conscientes o no, el mundo
va a seguir donde está por unos miles de años, y muchos de nosotros vamos a
seguir viniendo para comprobar si cambia, si no cambia, o si cambia tan lento
que lo que ocurre es que necesitamos varias vidas para notar esos cambios. Yo
sospecho que es esto último. Pero hablo desde mi reducto optimista. Es el mismo
que en tiempos como éste, me recuerda que si ya no creo en nada, al menos debo
creer en Aragorn:
"There is always hope"
(Siempre hay esperanza)
ONE FINE DAY
When we
were young you used to say
things
would be different
one
fine day
The
walls would crumble
Nations
sing as one
We
live in hope, 'cause so far
it
hasn't come
Listening
to the pouring rain
waiting
for the world to change
beginning
to wonder if we'll wait in vain
for
one fine day
Oh,
how years change the things for which we strive
A
better world... or just a quiet life
What
seemed so simple
is
still so far away
Don't
hold your breath waiting
for
one fine day
Listening to the pouring rain
waiting
for the world to change
beginning
to wonder if we'll wait in vain
for one fine day
Life is strange
it can seem you're high and dry
Turn around
there's nothing in this world you recognise
Did we fall asleep, babe?
Dreaming that dream, babe?













